Con la asistencia de más de 240 productores se llevaron a cabo 6 días de campo en la región de Los Lagos en las provincias de Osorno, Llanquihue y Chiloé.

La preocupación de quienes trabajan en la actividad lechera y ganadera por los eventos adversos que genera el cambio climático se ha incrementado en la última década y originado interés sobre aquellas prácticas que ayudan a mitigar sus efectos.  La Seremi de Agricultura Tania Salas señaló que esta inquietud motivó al Gobierno Regional de Los Lagos y el Consejo Regional a financiar una iniciativa especial para divulgar tecnologías que permitan mejorar la fertilización de las praderas y la alimentación del ganado en el período estival.

Se trata del “Programa de capacitación para mejorar la fertilización integral de praderas permanentes de la región de Los Lagos”, ejecutada por la Seremi de Agricultura en conjunto con el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), a través del cual se capacitaron a más de 240 ganaderos durante los últimos tres meses, actividades que dejaron un positivo balance, según indicó la autoridad del agro.

 “Es importante recordar que en los últimos años en la región está lloviendo menos de la mitad en los meses de verano respecto a lo que ocurría hace 40 años, lo que hace necesario tomar medidas anticipadas para enfrentar este fenómeno a través del uso de nuevas especies y variedades forrajeras más tolerantes al déficit de precipitaciones, así como la utilización estratégica de fertilizantes”, sostuvo la Seremi Tania Salas.

Recientemente, la iniciativa destinó 660 millones de pesos al pago de incentivos para optimizar la fertilización de praderas destinadas a la actividad agropecuaria, sumando así 317 personas beneficiadas en las provincias de Osorno, Llanquihue y Chiloé. Un concurso que se abrirá, nuevamente, durante el otoño gracias al financiamiento del Gobierno Regional.

Recomendaciones

Alfredo Torres y Cristian Moscoso, especialistas en praderas y cultivos forrajeros de INIA Remehue, fueron los encargados de entregar las recomendaciones técnicas para enfrentar eventos climáticos adversos en la ganadería, en los 6 días de campo realizados en Osorno, Los Muermos, Ancud, Casma, INIA Remehue e INIA Butalcura.

Torres explicó que “para sembrar praderas con especies más tolerantes a la sequía como festuca, bromo, pasto ovillo y festulolium y tener éxito en el establecimiento, hay varios factores a considerar como la fertilidad del suelo y fertilización, época de la labor, elección de especies y variedades, calidad de las semillas, condiciones del suelo, dosis de semillas, inoculación y peletización, desinfección de semillas, métodos de regeneración y siembra, tipos de máquinas, profundidad de siembra y regeneración, control de la vegetación residente y la primera utilización de la pradera”.

Resaltó que “todos estos factores fueron abordados en la capacitación, con el objetivo de entregar herramientas a los productores y asesores técnicos para que puedan tomar las mejores decisiones considerando la realidad de cada zona y predio”.

Moscoso, por su parte, dio a conocer el trabajo que se encuentra realizando INIA sobre el comportamiento de distintas especies forrajeras al incrementarse la temperatura ambiental, y por esta vía, dar respuestas productivas y de comportamiento en el corto plazo para la situación climática que se presentará en el futuro.

También informó que “durante cada jornada se visitaron los ensayos de forrajeras tolerantes a sequía sembrados en predios de productores los cuales producen entre un 50% y un 133% más que ballica en los meses de verano. Los productores se mostraron muy entusiasmados con este proyecto y solicitaron volver frecuentemente a recibir capacitaciones para ver los avances y resultados”.

Patricio Nannig es uno de ellos y explicó que a fines de noviembre, cuando se realizó el día de campo en el fundo El Estero en Frutillar, visualmente no habían diferencias en el establecimiento de las distintas especies forrajeras, “sin embargo, cuando se vio el tema del pastoreo se pudo apreciar que tanto las parcelas de pasto ovillo, festuca y festulolium tenían un mejor pastoreo que la parcela de ballica en donde el residuo era mayor pospastoreo”.

De esta manera, tanto los productores ganaderos como los asesores están considerando nuevas alternativas forrajeras para enfrentar el verano y el déficit de lluvias provocado por el cambio climático.

 

 

Luis Opazo Ruiz
Encargado de Comunicaciones
INIA Remehue

 

 

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