La Seremi de Salud de la Región Metropolitana abrió un sumario contra la Clínicas Las Condes, luego de una denuncia que apunta al presidente del recinto, Alejandro Gil, por haber exigido una tercera dosis de la vacuna contra el Covid-19.

Según publicó La Segunda, la nueva vacuna fue ingresada por los mismos funcionarios del la clínica al sistema del Ministerio de Salud. La seremi se dio cuenta el sábado de esta inyección que no corresponde. 

La nueva vacuna aplicada, detalla el diario, fue del laboratorio Pfizer, que él mismo habría pedido, pese al tener el esquema completo con Sinovac. 

La enfermera de turno le habría informado que esto no correspondía por estar fuera de protocolo, pero la orden se cumplió de todos modos. 

Estos hechos produjeron la renuncia de la enfermera jefa de Servicios Ambulatorios de la clínica.

La presidenta del sindicato de profesionales de la clínica, Jesica Plá, se mostró preocupada “por la presión ejercida por la autoridad de la clínica (Alejandro Gil) frente al personal de enfermería para infringir los protocolos”. 

Respuesta de la Clínica Las Condes

El establecimiento respondió a las consultas de La Segunda, indicando que el señor Gil registró “un resultado inferior al mínimo” de anticuerpos para considerar la inmunidad. 

“En razón de lo anterior, y por expresas instrucciones de su médico tratante, se procedió a vacunarlo nuevamente“, señalaron.

 

Fuente agricultura.cl

Agencia Uno

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