Con un rápido crecimiento, que les permite tener presencia en tres países de Latinoamérica en menos de dos años de funcionamiento, este emprendimiento nacional busca devolver la sonrisa a sus clientes en base a la impresión de alineadores 3D, reduciendo en hasta un 70% el precio de un tratamiento de ortodoncia convencional.

En los últimos años, el mercado de la estética y el cuidado personal han dado un salto significativo, si consideramos los altos costos de los productos y/o tratamientos que existían a la fecha, lo que permite que el acceso a éstos estuviera segmentados a un margen acotado
de clientes que los podían costear.
Desde esa premisa, la startup nacional “Wizz” ha revolucionado el mercado, al poner a disposición un tratamiento de alineación dental invisible, en base a insumos diseñados e impresos con tecnología 3D, único en su tipo, y con éxito de resultados en más de 5.000
clientes en toda Latinoamérica.
Bajo una mirada innovadora, lograron fabricar alineadores dentales invisibles, con tal de dar una alternativa más eficaz, económica y mucho más cómoda a los usuarios, pues el uso de los alineadores demanda un total de 22 horas por día y renovación de los mismos cada 2
semanas. Bajo el estricto control de ortodoncistas y especialistas en la materia, el sistema Wizz propone en primera instancia una evaluación completa de la situación del paciente mediante un software de modelamiento 3D diseñado por sus fundadores en base a
inteligencia artificial, que permite proyectar el movimiento de las piezas dentales y su posición final una vez acabado el tratamiento.
Finalmente todos los tratamientos son planificados, aprobados y controlados por un ortodoncista que lleva el caso
¿Cuál es el principal beneficio? “El acceso. Gracias al uso de nuevas tecnologías y la optimización de casi la totalidad de los insumos, logramos reducir los costos de producción, ofreciendo al paciente un procedimiento low cost hasta un 70% más económico que un tratamiento de ortodoncia convencional”, explican sus fundadores. Por otro lado, los resultados estéticos se dan con mayor celeridad, pues el periodo completo de alineación va
desde los 6 a 8 meses, dependiendo del nivel de complejidad del tratamiento y del apiñamiento dental que presente el paciente.

“Ante los altos costos del mercado, buscamos democratizar el acceso a este tipo de tratamientos de la mano de un procedimiento mucho más económico, innovador y menos invasivo. Todos nuestros servicios se encuentran certificados por profesionales, y esperamos que día a día más personas puedan conocer este tipo de tecnologías, la cual representa sin duda el futuro de la industria estética-dental”, comenta Javier Liberman,
CPO de Wizz.
Crecimiento y presencia en otros países
Corría el año 2016 cuando comenzaron las pruebas de validación técnica y el desarrollo de los primeros alineadores 3D, bajo el apoyo de la aceleradora de negocios de la Facultad de Ciencias e Ingeniería de la Universidad de Chile, Beauchef Acelera, lo que permitió inicio a
sus operaciones en Chile durante comienzos del 2017. Durante ese año, fueron ganadores del Capital Semilla de Corfo, lo que permitió una expansión del negocio con miras a otros horizontes, dando paso a su primer centro en la comuna de Providencia, y al poco tiempo
una nueva sede en Viña del Mar. El éxito de los servicios, los llevó en el 2019 a expandirse a otras latitudes, y fue así como arribaron en México, Colombia y Argentina, donde pudieron consolidarse exitosamente.
Sin embargo, los efectos económicos provocados por la pandemia, y ante la incapacidad de poder operar en sus filiales, los llevó al borde de la quiebra, y obligándolos a vender mobiliario y a reducir su personal en casi un 90%. Congeladas las ventas, durante los meses
más complejos, los servicios estuvieron focalizados en terminar aquellos tratamientos pendientes, y con la incertidumbre provocada por el flujo de los mercados a nivel mundial.
De forma paulatina y en el marco de la reactivación económica tras el gradual desconfinamiento de las comunas, pudieron volver a operar a capacidad reducida tanto en Chile, México y Colombia.
“Como en todo emprendimiento, los efectos de la crisis sanitaria nos golpearon profundamente, pero poco a poco hemos ido reactivando nuestros servicios para devolver las sonrisas a nuestros pacientes de la mano de una solución tecnológica accesible, indolora y eficaz”, sentenció David Caro, CEO de la empresa Wizz.

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