PIÑERA ANUNCIÓ INDULTOS PARTICULARES Y EXCLUYÓ A CONDENADOS POR DD.HH.  

Luego de recibir la propuesta de las iglesias Católica y Evangélica, el Presidente Sebastián Piñera dio a conocer este domingo su decisión sobre los indultos y anunció beneficios particulares que se analizarán caso a caso, dejando fuera a "condenados por delitos especialmente graves, como lo son los de lesa humanidad".



El Mandatario desechó la opción de aplicar un indulto general que requiriera la participación del Congreso, y ratificó que no estarán incluidos los militares condenados por delitos contra los derechos humanos.



"Quedarán excluidos de estos beneficios aquellos condenados por delitos especialmente graves, como lo son los de lesa humanidad, terrorismo, narcotráfico, homicidio, hechos de sangre, violaciones o abuso contra menores y otros delitos de igual gravedad, y también no consideraremos a aquellos que han reincidido en forma sistemática", manifestó.



Piñera explicó en La Moneda que tras analizar las propuestas, "he llegado al convencimiento que no es conveniente ni prudente, en los actuales tiempos y circunstancias, promover una nueva ley de indulto general".



Sin embargo, aseguró que acogería "el espíritu profundo de las propuestas de las iglesias (...) a través del ejercicio de la facultad presidencial de indulto particular", de la que hará uso "en forma muy prudente y muy restrictiva", y sólo por "consideraciones de carácter humanitario".



El Presidente remarcó que los indultos serán aplicados a gente con características particulares, como "avanzada edad, enfermedades terminales y otras razones humanitarias equivalentes, cuidando siempre que estos beneficios no signifiquen un peligro para la sociedad ni dañen el alma de nuestros compatriotas".



Sebastián Piñera explicó que tras recibir los documentos de las iglesias Católica y Evangélica entró en un proceso de "profunda reflexión" sobre las "consecuencias que tendrían en nuestra sociedad", concluyendo que los indultos "siguen generando tensiones y divisiones, y que muchas veces han abierto viejos rencores y heridas".



Junto a los indultos particulares, Piñera anunció sus intenciones de realizar "una reingeniería y modernización de nuestro sistema penitenciario", mejorando los recintos, las condiciones de vida de los presos, el trabajo de los gendarmes, y abriéndose a nuevas posibilidades de cumplimiento de penas, como la reclusión nocturna (apoyada en tecnologías como el brazalete electrónico) y los trabajos comunitarios.