Consejos para comer bien durante tus viajes

Viajar es una actividad enriquecedora y fascinante, que puede servir para vivir aventuras, conocer cosas nuevas o simplemente descansar de nuestra rutina diaria. Sin embargo, es también una de las ocasiones en las que resulta más fácil desatender nuestra alimentación y nuestra salud, dado que encontrarnos en un lugar distinto de nuestro hogar, con opciones amplias y novedosas, distracciones diversas y poca capacidad de preparar nuestras propias comidas, influye en nuestra capacidad de tomar decisiones saludables. De cualquier modo, esto no es razón para perder las esperanzas: hay pequeñas medidas que podemos tomar para mantener nuestros hábitos de alimentación saludables durante un viaje.

Lleva contigo algo de comer: En especial durante viajes largos en avión, tren, autobús o cualquier medio de transporte, es importante contar con una fuente de nutrientes que nos ayude a mantener estables los niveles de glucosa en la sangre. Evita alimentos como galletas y snacks fritos, y prefiere las nueces y las frutas.

Aprovecha la gastronomía local mientras puedes: En Chile, puedes disfrutar de la comida en restaurantes como Tip y Tap, que hace entrega a domicilio de la misma comida típica chilena que puede disfrutarse en sus restaurantes. De manera similar, si viajas por el extranjero, busca probar su comida típica, en especial sabores nuevos y platillos que no se encuentran disponibles en tu país, para que la experiencia del viaje sea lo más plena posible.

Lleva contigo una botella de agua reutilizable: Además de ayudar a cuidar al planeta, llevar con nosotros una botella de agua reutilizable a todas partes contribuye a garantizar que tomemos suficiente agua durante el día, en especial si estamos caminando bajo el sol haciendo turismo, y nos hace más fácil rellenarla en cualquier lugar accesible, lo que se dificulta si no contamos con el recipiente adecuado. Tomar agua es extremadamente importante para no deshidratarnos, lo que puede causar toda clase de trastornos a la salud que afectarán tu viaje, pero también es esencial para mantener el metabolismo en constante movimiento.

Consume alimentos de liberación energética prolongada: A diferencia de alimentos como el pan blanco, las comidas procesadas y altas en azúcares, que se digieren con rapidez y provocan subidas y bajadas bruscas de energía y glucosa, los alimentos como las legumbres y hortalizas, las frutas y  los frutos secos se liberan más lentamente y nos ayudan a mantener estables los niveles de energía, evitando subidones y bajones bruscos que afectan nuestra capacidad para aprovechar mejor el día.

Elige con conciencia: Enfrentados con múltiples opciones, como puede pasar con un buffet en un hotel cuando viajamos, solemos abrumarnos y elegir mal, llenando el plato con cosas que no son las más saludables y que luego nos harán sentirnos hinchados y cansados. Toma un momento para pensar antes de elegir, y prefiere alimentos integrales, avena, frutas, vegetales y proteínas saludables como huevo, pollo y pescado.